sábado, agosto 25, 2007

Bajo el signo de Olivia


Bajo el signo de Olivia. Esta mañana a las 4 y 50 minutos nació mi nieta Olivia en Buenos Aires. Nos enteramos estando Cuchi y yo en el apartamento de Luisana en Caracas. Cuchi había llegado anoche de Argentina y en el trayecto de Maiquetía a Caracas recibió la llamada de Martín avisándole que ya estaban en la clínica y que le habían comenzado las contracciones a María Antonia. Mi fetichismo literario me llevó a ligar infructuosamente que naciera antes de las 12. Resulta que ayer Borges hubiera cumplido 108 años, pero Olivia nació menos de cinco horas después de que hubiera concluido el 24 de agosto.
Nació bajo su propio signo, el signo de Olivia, bello nombre que mantuvieron Maitoni y Martín en secreto y del que nos enteramos esta madrugada cuando Martín llamó (las 4 de la mañana en Caracas y las 5 en Buenos Aires) para darnos la noticia de que felizmente había nacido nuestra nieta.

Bajo el signo de Borges. Olivia, veinticinco de agosto, 2007. Borges, que nació el 24 de agosto, inmortalizó también el día siguiente con su cuento Veinticinco de agosto, 1983. Como recordarán sus lectores, en él, nuevamente Borges se encuentra con Borges, como en El otro. Los viejos temas suyos del doble y del tiempo abismal persisten en ese sueño perdurable.

Jubilosa e inexorablemente, Martín y Maito se encontraron con ellos mismos en Olivia (y en vigilia), hoy, 25 de agosto del 2007.

Olivia

Flores de olivo

Casi al amanecer,
Olivia.

Bienvenida.


Toda nuestra alegría y un fuerte abrazo para sus padres Maito y Martín.

domingo, agosto 05, 2007

Ipanema camina en la memoria

Cuchi y Luisana en Ipanema

Garota de Ipanema

Caminamos por Ipanema y oímos su efusiva palabra nocturna.

(Anoche estuvimos Cuchi, Luisana y yo en el “Vinicius”. Caipirinha y picanha. Enfrente, la exuberante Garota de Ipanema. En la calle, saltimbanquis . En la calle, teatro: unos contrayentes, vestidos de tales, se peleaban y se besaban para ganarse la vida)

domingo, julio 15, 2007

El íntimo cuchillo en la garganta

Rotkho
...Ya el primer golpe, /ya el duro hierro que me raja el pecho,/ el íntimo cuchillo en la garganta.
(Jorge Luis Borges, Poema Conjetural).

...Creo que estoy asistiendo a una de esas jornadas trágicas de Argentina. Brasil hace faltas, pero no se ven. Argentina domina el balón, pero no concreta. El equipo argentino no parece el equipo argentino. Brasil le ha puesto escollos por todas partes y Argentina no ha sido capaz de vencerlos. Quedan 15 minutos. La cosa está cuesta arriba. Habrá que conformarse con lo que llaman “el gol de la honrrilla”, pero éste tampoco aparece. Riquelme acaba de hacer un remate que se va por encima del arco. Nada... Llegó el gol de Argentina. Lo mete Messi, pero un juez de línea uruguayo se lo quita, equivocándose ostensiblemente como lo dice Panchi Blavia. Lo demuestra con el video que acaba de verse. Le robaron el gol a Argentina. Eso forma parte de este libreto de fatalidades... Tiro de esquina a favor de Argentina. Nada… Falta contra Messi… Ahora quedan tres minutos, más tres de descuento. Falta a favor de Argentina… Creo que ahora Argentina meterá el gol de la honrrilla. Ya viene, ya viene… Riquelme cobrará. No. Le pegó arriba... Faltan cuatro minutos...

Esto parece que va a quedar así. Ya acaban de anunciar los tres minutos de descuento... En tres minutos no se meten tres goles. Bueno. En tres minutos se pueden meter tres goles, pero en la literatura fantástica, no en el terreno de juego, ni menos todavía en el Pachencho Romero, atiborrado de venezolanos que van a Brasil... Pienso que otra cosa hubiese ocurrido si el juego final se hubiera realizado en el amable estadio de Barquisimeto...

Ya cae el telón. El íntimo cuchillo en la garganta.

(Fragmento final de la anotación que hice en mi diario durante el juego fatídico)

sábado, julio 14, 2007

Argentina en la final de la Copa América

Messi niño con mamá Celia y abuela Celia

Me lo dijo ayer Lázaro Alvarez y lo celebré con deleite:

"Lo justo sería que la final de la Copa América se jugara entre la selección argentina y su banca, sin duda, los dos mejores equipos de esta competencia".

No parece necesario añadirle nada a la sentencia del poeta.

Pero volvamos a la realidad y demos la palabra al camarada Víctor Hugo Morales:

"Tatatatatatatatatatata, que sea que sea que sea que sea".

Y será. Será mañana, domingo 15.

Después iremos todos en peregrinación a Rosario para recordar a Doña Celia y para besar el vientre sagrado de su hija, Celia también, como las buenas madres rosarinas. Así lo estará pensando en este instante Guy Monod, quien nos acompañará a Rosario, pero sólo para elogiar el vientre sagrado de otra Celia. Guy viajará afligido, por razones brasileñas que le entendemos y le respetamos.

(Un espacio, no por último menos importante, para su majestad Riquelme).

sábado, junio 30, 2007

Niemeyer centenario




Antes de que concluya el 2007, Oscar Niemeyer habrá alcanzado la casi inverosímil edad de 100 años. Hoy, mientras miraba su Brasilia, pensé en el cielo que baña esta audacia insomne de la modernidad y en que acaso sea esa la razón de estas grandezas.
Poesía de la luz para la poesia concreta y de concreto.
Poesía del ángel para devolverle la gracia a la razón geométrica.

domingo, junio 24, 2007

Campos de mis abuelos que todavía guardan el nombre de Acevedo

El Chino Vìctor Valera Mora

Hace algunas semanas estuve en San Juan de Los Morros. Asistí a un acto en la Universidad Rómulo Gallegos en el que alguien citó a Antonio Gramsci por sus ideas acerca de la hegemonía. Pero no es eso lo que más recuerdo.

Cuando pasé por Villa de Cura pensé en Zamora y en Bolívar Coronado, en Helen Mendoza de Iribarren y en Félix Valderrama.
La memoria es así: caótica.

Cuando llegué a San Juan de los Morros vinieron a mi mente el poeta Acevedo, Argenis Rodríguez y el Chino Valera.
La memoria es así: puede ordenarse dentro del caos.

Me detuve un momento para fotografiar los morros. Después de hacerlo, recordé la poesía bella y barroca del poeta Acevedo, siempre más escuchado que leído.

Entonces, dije con él:

Por aquí pasó Víctor Manuel Valera Mora, más huracanado que una tempestad de Beethoven.

sábado, junio 09, 2007

Sanoja, in memoriam

Jesús Sanoja Hernánez

"Ha muerto cristianamente el señor Jesús Sanoja H.

Sus amigos: Juan Liscano Velutini, Rafael José Muñoz, Roberto Hernández Wohnsiedler, Porfirio Gómez, Raúl Leoni, Jóvito Villalba, Allan Dulles, Edgard Hoover, Rabin Dranath Tagore, Sri Aurobindo, Blas Pascal, Pedro Estrada, Ulises Ortega, Miguel Silvio Sanz, Juan Antonio Pérez Bonalde, Enrique Bernardo Núñez, Raimundo de Peñafort, Francisco de Quevedo y Villegas, Ernesto Renán, Los Dueños del Relicario de Santa Ursula, Vicente van Gogh, Vicente Gerbasi, Coromoto Landaeta, Raimundo Lulio, V. M. Konstantinov, Vladimir Ilich Lenin, Lavrenti Beria, George Malenkov, Douglas Bravo, Pompeyo Márquez; y su sobrina, de un día de nacida, invitan al acto de sepelio, el cual se efectuará el día 24 de marzo de 1968.

Sitio de encuentro: Montañas de Canaima.
Hora: Pongamos las 10"

(Rafael José Muñoz, El Círculo de los 3 soles).

Sanoja, es de día, vengo.

Por ahora sólo esta página muñózica.

Te debo unas palabras.

No te olvides de darle mis saludos a Arnaldo,

poeta de tu misma tabla.

Ahora vuelvo a mi cuarto

donde bailaré solito con tu libro eterno.

viernes, junio 01, 2007

Pensar el barroco, barroquizar nuestro tiempo



Bolívar Echeverría es un brilante ensayista mexicano, nacido en Riobamba (Ecuador). En su libro Vuelta de siglo (Era, 2006) que acaba de ganar en Venezuela el Premio Libertador de Pensamiento Crítico (anunciado hace apenas unos minutos), escribe esto:
"Hegel solía decir que la historia avanza, pero que lo hace siempre sólo por el ´lado malo´. En nuestra época, en la que la modernidad establecida parece haberse encauzado decididamente por el lado ´malo´ y que la vida civilizada parece haber atado irremediablemente su destino al destino de su forma capitalista -una atadura que parece conducirlo ideteniblemente hacia la catástrofe-, puede ser conveniente aprender la estrategia barroca de supervivencia -una estrategia que tiene una larga historia en México-; ella mostró cómo es posible reivindicar y festejar la corporeidad sensorial incluso en medio de la ascesis más represiva, cómo es posible no encontrarle el lado ´bueno´ a lo ´malo´, sino desatar lo ´bueno´ precisamente en medio de lo ´malo´. "

Repensar a nuestros pueblos a partir de una crítica de la modernidad, indagar nuevamente en la tradición barroca mexicana, retomar el humanismo de Marx abandonado por ciertos marxistas, filosofar desde la cultura, imaginar nuevas formas de organización social y continuar la gran tradición latinoamericana del ensayo literario generoso en pensamiento. Eso y más son algunas de las tareas propuestas por Bolívar Echeverría en su exclente libro Vuelta de siglo.

lunes, mayo 07, 2007

Notas del diario para mi nieta


03-04-07: Martes santo. Pereza, tanto para leer como para escribir.

Cuchi y yo fuimos hoy a ver coches para bebés. Resulta que desde hace unos días sabemos que nuestro nieto será nieta. Estando yo en Buenos Aires me enteré por Martín. Despejada la duda, ya podemos mirar en las tiendas la ropa adecuada. Hoy Cuchi le compró los primeros zarcillos.

¿Qué nombre le pondrán a nuestra nieta? Propongo que le pongan Federica. Me gusta ese nombre. También a Cuchi. De paso, así reivindicarían el nombre de este abuelo, que no debió llamarse Freddy sino Federico.

A Cuchi le gusta Inés.

Yo digo Adela y ella responde que Luisa Adela no está mal. Esos nombres recuerdan por azar (concurrente, desde luego) a una tatarabuela de nuestra futura nieta y a una tía tatarabuela: Doña Luisa y madrina Adela, madre de papa Paco y tía de Aída, respectivamente.

Convenimos Cuchi y yo en que lo bueno es que ambos sabrán escoger un bello nombre, y no uno de esos que dicta la moda. Cada época tiene los suyos. Hasta hace poco proliferaban las María Laura. Cree Cuchi que ahora comienzan a aparecer las Valeria, tal vez por un personaje de telenovela. Le comento, entonces, que Ramón Guillermo se adelantó en más de tres décadas porque Valeria se llama su hija mayor, más o menos contemporánea de Martín.

Si de flores se trata, por qué no poner el nombre de Cala a una hija, se pregunta Cuchi. Digo en voz alta el nombre: Cala Castillo Rodríguez. No suena mal. Creo que Cala suena bien con todo, especialmente con María. Sabemos que esta combinación tiene una carga: la de aclarar que no es María Callas sino Maria Cala. Solución: Cala María. Sin embargo, no es nada descartable María Cala.

Recordó Borges que Dante hizo una vez el juego de escribir muchos nombres femeninos (60) para esconder entre ellos el de su amada y pronunciarlo en secreto. ¿Qué nombres escribiría Dante en esa ocasión? No lo sé. Lo cierto es que decir tantos nombres para sólo decir Beatriz es un bello acto de amor. Borges, a su vez, dijo el nombre completo en El Aleph. Memorablemente exclamó: “Beatriz, Beatriz Elena, Beatriz Elena Viterbo, Beatriz querida, Beatriz perdida para siempre, soy yo, soy Borges”.

Y ya que mencionamos a Borges, no está mal el nombre de Estela. A Estela Canto dedicó Borges el famoso relato donde aparece la conmovedora declaración de amor que acabo de citar y cuyo primer párrafo es el mejor comienzo de cuento que se haya escrito jamás en cualquier idioma.

Por la “E” de Estela me acuerdo de Elisa (“Elisa, vida mía”, verso de Garcilaso que le sirvió a Carlos Saura para titular una película) y también de Elena que, con “H” o sin ella, nos lleva a Troya y a Homero.

Siguiendo con la “E”, el nombre de Eloisa es, sin duda, el que me gusta más. Me recuerda a Eloísa, la de Abelardo y toda su leyenda amorosa, pero también a Eloísa, la hermana de mi tío abuelo Abelardo, nombres que –por usarlos para sus hijos- convirtieron a Valentín Castellanos en el más interesante de mis bisabuelos.

Los nombres de Estela, Elisa y Elena permiten fácilmente compañía. Eloísa se basta a sí mismo.

Creo que el nombre de Cecilia siempre suena bien. En todas las épocas ha sonado bien. No en balde tiene mucho que ver con la música. Solo o acompañado, es un nombre bello, impecable, intemporal y femenino.

Y hablando de música, ¿cómo olvidar a Filomena, el ruiseñor o la ruiseñora?

Quedan siempre los viejos nombres de Inés y de Isabel, solos o en compañía, breves y totales.

Y también los de Juana y de Manuela, que, juntos, no se reponen todavía de su fuerte carga masculina, a pesar de que así se llamó una escritora argentina, según algunos la mejor narradora hispanoamericana del siglo XIX: Juana Manuela Gorriti.

Le haré llegar estas chocheras de abuelo a Martín, con la libertad que me da el hecho de que tanto su personalidad como la de María Antonia están por encima de cualquier intromisión (o supuesta tal) en un acto tan bello y personal como es el de darle nombre a los hijos.

No le haré llegar estas chocheras de abuelo a Martín.

martes, abril 10, 2007

Robinson Jeffers en Punta Carmelo


10-04-07: Abro un libro. Es una antología de Robinson Jeffers, publicada en México por Libros del Umbral. La traducción al castellano es de Alberto López Fernández y Pablo Soler Frost. Antes lo había traducido Agustí Bartra, según informa Soler Frost en la introducción a este volumen. En ella, por cierto, se cita el poema que Czeslaw Milosz le dedicó a Jeffers.

Poeta de la costa californiana, este norteamericano conservador que admiraba profundamente a Whitman creyó que “sentir y hablar de la asombrosa belleza de las cosas -tierra, piedra y agua, hombre y mujer, sol, luna y estrellas- … es el único asunto de la poesía”. Lo acabo de leer en su poema La belleza de las cosas.

Disfruto nuevamente los versos de Robinson Jeffers que le sirvieron de epígrafe a Wichy Nogueras para un estupendo poema que también debe a Jeffers el memorable título. Amar al cisne salvaje sigue siendo una bellísima divisa.

Copio el poema de Jeffers:

AMA AL CISNE SALVAJE

“Odio mis versos, cada línea, cada palabra.
Oh pálidos y frágiles lápices intentando siempre
la curvatura de una hoja de hierba o la garganta de un pájaro
que se suspende en la rama, erizado contra un blanco cielo.
Oh quebrados y crepusculares espejos siempre por atrapar
un color, un raudo destello del esplendor de las cosas.
Cazador desafortunado, oh balas de cera,
la belleza del león, las alas del cisne salvaje, la tormenta de las alas”.

-Este cisne salvaje del mundo no es presa de cazadores.
Mejores balas que las tuyas errarían el blanco pecho,
mejores espejos que los tuyos se quebrarían en la flama.
¿Acaso importa que te odies a ti mismo? Cuando menos
ama tus ojos que pueden ver, tu mente que puede
oír la música, el trueno de las alas. Ama al cisne salvaje.


Anoto un topónimo de Jeffers: Punta Carmelo (“Este hermoso lugar desfigurado por un brote de casas suburbanas, qué hermoso cuando por primera vez lo contemplamos”).

Nos vemos en Punta Carmelo.

lunes, abril 09, 2007

Jauretche y la "inteligentzia" de siempre


Leo a Jauretche, intragable para ciertos argentinos, pero necesario. Reviso páginas de varios de sus libros. Pasión y lucidez. A veces, más lo primero que lo segundo, pero siempre interesante, inteligente, divertido.

Con un ligero retoque en fechas, nombres y lugares, algunas páginas de Arturo Jauretche podrían parecer escritas para recusar a los intelectuales venezolanos que alguna vez fueron de izquierda, y que hoy, junto a viejos adalides de la derecha, tienen la avilantez inexplicable de atribuirse el monopolio de la inteligencia. Si hacemos el ejercicio indicado obtendríamos un elocuente ensayo acerca del "antichavismo culto" que ejercen los ilustres rastacueros criollos, incluidos aquellos que se defienden diciendo que sólo los imbéciles no cambian de opinión, como si se tratara de eso simplemente y no de ideales, como si se tratara de pareceres y no de valores. Nada nuevo bajo el sol.

Copio a Jauretche:

“Hubo un sector de la clase media que se sintió el más agredido. La ´inteligentzia´, desde el profesor universitario al maestro de escuela, pasando por el grueso de los profesionales, periodistas, artistas, se resintió en su subjetividad de depositario de la ´cultura´ y fabricó una interpretación a la medida de sus aptitudes, de izquierda a derecha, y sin que sus diferencias doctrinarias impidieran la unanimidad del pensamiento. // (…) Así, Perón era indistintamente Franco, Hitler, Mussolini, Rosas o Facundo (…) Lo que no se les ocurrió, ni se les podrá ocurrir nunca, era que se trataba de un hecho original y propio del país y de una transformación inevitable que estaba en la naturaleza de las modificaciones en las formas de la producción y del consumo. // Esta interpretación del hecho por la ´inteligentzia´ común a la izquierda y a la derecha, revela existencia de una plataforma mental que no está dada por las ideologías particulares, sino por presupuestos generales que las unifican en un status de compenetración recíproca y convivencia que se repite cada vez que se encuentra frente al país real. Fue la repetición, a escala más grande porque era más profundo el proceso, de la actitud que adoptó la ´inteligentzia´ frente al yrigoyenismo en su oportunidad”.

(Arturo Jauretche, El medio pelo argentino)

viernes, abril 06, 2007

Compañero del hombre

Me fumo un habano. Es un cohiba (el año pasado me traje una caja que hoy abrí). Estoy disfrutándolo lentamente, como debe ser. Humo y olor.

Una vieja sensación se apodera de mí. La reconozco pero no sé definirla. La gozo. Impregno con ella el cuarto.

Como dijo alguien, fumo mi habano con los cinco sentidos. Lo huelo, lo toco, lo oigo, lo miro y lo saboreo. Y es puro puro mi habano solitario de esta tarde. Por él asisto a una antigua ceremonia. Por él puedo saludar sin miedo a Proserpina.

Compañero del hombre lo llamó Martí.

sábado, marzo 31, 2007

Museo de las hetairas


Foto: Martín Castillo Morales


Era frecuente verlas, al alba,

desayunando un chocolate con churros

en la confitería
Vesubio de la calle Corrientes.

(Horacio Ferrer, La última grela, versión de Susana Rinaldi)

sábado, marzo 03, 2007

Monólogo de otro jacobino

Dessalines

…Dije que iba a perdonar a todos los franceses que estaban escondidos. No me quedaba otra cosa, aunque me disgustara andar fingiendo. En el pasado mes de octubre fui coronado emperador del reino de este mundo...

Desde Filadelfia comerciantes y agentes de aduana me enviaron la corona. Los ingleses me regalaron la toga que lucí cuando entré triunfal a Le Cap en una hermosa calesa tirada por seis caballos. Mis generosos amigos estaban encantados por el precioso agregado que le hice a nuestra declaración de independencia: “Paz para nuestros vecinos. Pero maldito sea el nombre de Francia”.

Hay que acabar con los blancos y eso hice, cuidándome mucho de salvar a británicos, a estadounidenses y a uno que otro sacerdote. Prometí perdón y pacientemente esperé que los blancos salieran de sus guaridas. La matanza fue impecable. No quedó ni uno solo de los ilusos franceses.

Tengo las marcas del látigo en mi piel pero es a mí a quien llaman bárbaro.

Yo soy el temible Dessalines. Pronto Santo Domingo será mío...


domingo, febrero 18, 2007

Monólogo de un jacobino


...Y bien, tratan de comprarme, de disuadirme con supuestos privilegios, pero no voy a capitular. Estoy seguro de que vendrán pronto las órdenes de exterminio, no sólo contra nosotros, sino contra cualquiera que tenga alguna gota de nuestra noble sangre africana. Mameluco, tercerón o cuarterón, grifo o marabú, todos seremos condenados a muerte. Pero no importa. Es esa la fatalidad que ahora desafío. Me encuentro por fin con el destino del que me hablaba el viejo Pierre Baptiste, quien me enseñó rudimentos de francés, latín y geometría, allá, en los agónicos años de la plantación.

La vida no deja cabos sueltos. Todo encaja. Todo se usa aunque parezca superfluo. Nada se pierde. Conozco bien los nombres de las plantas curativas que usaba mi padre para morbos y contras, así como sus secretos modos de preparación. Me han sido útiles y sé que seguirán ayudándome mucho esos saberes vegetales que hacen de mí un médico reconocido, como a Cristophe lo ayudará en esto su experticia de buen cocinero, de sabedor de ollas y recetas.

Conozco también las frases del abate Raynal que me dan aliento en esta hora y ya eso las justifica : “Sólo es necesario un hombre valiente. ¿Dónde está?”. Ese hombre soy yo. Ya mi apellido no será Bréda. Tengo en mis manos la llave para abrirle a mi raza las puertas del reino de este mundo.

Hermanos, amigos, yo soy Toussaint L`Ouverture, mi nombre quizás os resulte conocido. He iniciado la venganza. Quiero que la Libertad y la Igualdad prevalezcan en Santo Domingo. Lucho por darles vida. Uníos a nosotros, hermanos, y aliaos a nosotros en la misma causa.

Su muy humilde y muy obediente servidor.
TOUSSAINT L`OUVERTURE,
General de los Ejércitos del Rey,
por el Bien Público.

sábado, febrero 10, 2007

Doña Bárbara y la práctica de la recepción



Comienzo a releer Doña Bárbara y enseguida percibo que no estoy releyendo nada. Es un nuevo libro el que tengo en mis manos, un libro acerca de una mujer bella, salvaje y terrible, que llegó de más allá del Cunaviche, de más allá del Cinaruco, de más allá del Meta, de más allá del más nunca, para tragarse tierras y hombres que valieran la pena.

Me asombra el no haber leído en verdad este libro que creía haber leído en mi ya remota adolescencia. Y es que es inédita esta muy erótica imagen de una marimacha apetecible que ha traspasado con gracia los cuarenta. Su seductora insolencia no llegué a verla ni siquiera cuando a María Bonita le correspondió encarnarla en la pantalla grande. ¿Dónde estaba metido este mujerón de la literatura venezolana que vengo a descubrir ahora?

Por los momentos, seguiré leyendo y (sin ironía, si es posible) tratando de encontrar a un especialista en Teoría de la Recepción que me explique este misterio.

domingo, enero 28, 2007

Las piernas de Debra


Acabo de ver una película vieja, de esas que pasan en un canal de cable que se dice clásico. La película era River`s edge (Al borde del río) con Anthony Quinn, Debra Paget y Ray Milland. Debo confesar que las piernas de Debra me parecieron verdaderamente tentadoras. Al comienzo de la película esas piernas se roban la cámara. Constituyen un prólogo sensual, un anuncio de belleza fogosa para el voyeur que somos todos, o casi todos. Debra Paget es, sin duda, el centro en el inicio de este viejo filme. Cuando apareció con sus ceñidos pantalones cortos debió provocar requiebros de color subido en las diversas localidades del cine Bella Vista, si es que pasaron esta película en esa bullosa sala de mi infancia. Una escena cruel cierra el comienzo seductor: Debra está bajo la ducha. La abre. Entrevista por nuestro afán de mirones que la saben totalmente desnuda, Debra empieza a dar gritos porque en lugar de agua le está cayendo una espantosa lluvia de barro. La pelirroja pide auxilio y entra su marido, Anthony Quinn, un granjero bueno que se ha casado con esta ex-presidiaria ligada a un delincuente (Ray Milland) de marca mayor. Y sigue la película, ésta sí, menor (y sin ninguna aspiración de no serlo), pero elemental y grata, hasta que -si se me permite la metonimia- Anthony Quinn toma unas piernas en sus brazos.

lunes, enero 15, 2007

En un cuento de Zúñiga

Juan Eduardo Zúñiga

En un relato de Zúñiga un judío renegado teme que su sobrino se presente de un momento a otro en su casa de Madrid, donde vive con una mujer joven y atractiva. Según la ominosa información que había recibido, el sobrino vendría de Praga y quiere ser escritor. La angustia del tío crece cada vez más. Ya se lo imagina caminando por el andén de la estación de Atocha. Ya siente que perderá a su mujer. Ve la figura del sobrino como quien percibe la llegada de la muerte. Finalmente, el indeseado visitante no llega ni llegará nunca. Su tío recibe una carta donde la familia le da cuenta de la tuberculosis que está matando al sobrino. El sobrino se llama Franz Kafka.

domingo, enero 14, 2007

Un episodio de Borges vivido por Alazraki

Julio Cortázar trabajando

El investigador busca en todas las bibliotecas de Buenos Aires la revista Huella, cuyos dos únicos números se publicaron a comienzos de la década del cuarenta. Presume que en uno de ellos fue incluido un ensayo de Cortázar sobre Rimbaud.

De manera obsesiva, Jaime Alazraki trata de conseguir ese ensayo. El dato, que tomó de un libro de Graciela de Sola, le indica que se encuentra en el número 2 de la revista Huella, que antes se llamó Canto, pero ninguno de los catálogos de las grandes bibliotecas porteñas registra la revista. Luego de numerosas pesquisas infructuosas, Alazraki llega a creer que está protagonizando una nueva versión de la enciclopedia de Tlön. Alguien le jugó una broma, piensa. Y ya a punto de desistir de su inútil empeño, obtiene una información que estima confiable: la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires tiene en su colección la revista. Hasta allá se dirige Alazraki y encuentra, por fin, el inalcanzable número 2 de “Huella”, su santo Grial de investigador cortazariano. Revisa de inmediato el índice, una y otra vez, hasta sentir un vacío letal: no está allí el mítico ensayo del cronopio. Piensa que tal vez hubo una omisión en el sumario y busca, entonces, entre sus páginas. Nada. No está. Definitivamente, todo ha sido un invento.

Decepcionado y a punto de partir se percata de que le hace falta darle una mirada al número 1 de la revista. La bibliotecaria había tenido la iniciativa de traérselo y el profesor Alazraki lo abre en este instante, tal vez por la mecánica curiosidad del investigador que no deja escapar papel alguno que el destino ponga en sus manos. Para su asombro absoluto, como en un escondrijo, a cubierto de eruditos insaciables, allí está esperándolo el espectral y escurridizo Rimbaud de Julio Denis.

Por fortuna, Alazraki, conocedor como es, especialista como es, se encuentra al tanto de que Cortázar esa vez firmó con su célebre pseudónimo.

(Fuente: Jaime Alazraki en el volumen de Rayuela publicado por la colección Archivos)