domingo, octubre 08, 2006

Los ojos más bellos del cine


Gloria Swanson

Cabrera Infante tiene la palabra:

SIC SEMPER GLORIA

“Nacer con el cine hablado significó para mí haber aprendido a hablar con el cine. Así nunca me interesó el cine mudo, que siempre me pareció como una conversación no demasiado importante que alguien (una pareja, por ejemplo) tiene del otro lado de una vidriera: falta el sonido para interesarse en lo que dicen. ¿Y qué es el cine sin una conversación? Ilustraciones en movimiento y alguna acción tal vez. Al cine mudo le faltaba, además, la música, que es muchas veces más esencial al cine que el sonido, meros ruidos a menudo. No es extraño, pues, que nunca viera una película de Gloria Swanson hasta 1950. Fue entonces que vi Sunset Boulevard. Verla (y oírla) fue como quedarme mudo. Es ella realmente la que da dimensión trágica a esta última aventura del gigoló renuente.

(...)

Toda la película, como la casa palaciega raída y ruinosa, está llena de Gloria Swanson o, mejor dicho, de sus ojos. Tal vez los ojos más bellos del cine, los más expresivos (con los de Bette Davis), los más fotogénicos (junto a los de Joan Crawford) son, sin duda, los más reconocibles porque son a la vez sofisticados y feroces. Hay en esos ojos un lejano rumor salvaje que sólo tienen los gatos: una fiera doméstica que nunca ha sido domada.

(...)

El homenaje que yo quisiera hacerle ahora se lo hizo la noche del estreno de Sunset Boulevard en Hollywood otra gran actriz, Barbara Stanwyck. La perversa heroína de una anterior película de Wilder, Pacto de Sangre, vio a Gloria Swanson en la acera, pequeña y atolondrada por tanta celebración súbita y sin decir nada, se acercó a ella, se le arrodilló delante, cogió la falda de lamé entre sus dedos y besó la bata en silencio. Cuando Barbara Stanwyck se levantó vió, llorando, que Gloria Swanwon lloraba. Se abrazaron y luego la Stanwyck se fue sin decir nada. Gloria Swanson se quedó en la acera, muda. Ahora comprendo por qué ella decía que antes (en el cine silente) fue grande. Hollywood, es evidente: era un gigante que empequeñeció al perderla. Mi título latino quiere decir, de paso, `Así siempre Gloria`, pero también `Así siempre Swanson`”.


Guillermo Cabrera Infante.

10 comentarios:

Martín dijo...

Hola papá, bonita foto, quién es la modelo y quién el fotografo? Un abrazo.

Altazor dijo...

Ella es Gloria Swanson. No sé quién fue el fotógrafo.

Altazor dijo...

Claro, los dos comentarios anteriores fueron hechos antes del texto.

Empiezo a entender dijo...

No me gusta Cabrera infante desde que dijo que Cortázar no era un escritor, ni era considerado como tal para ciertos grandes artistas (no sólo tiró veneno sino que incluyí a más gente en su gesta, pero sin decir quienes eran...!)

Siento ésto, pero es que leo su nombre y me enfurezco.

Sino....amo esos ojos, los ojos de ELLA.

Altazor dijo...

Yo tampoco le perdono a Cabrera Infante lo que dijo de nuestro querido Cortázar. Reconozco que me molestan sus resentimientos, y a que a veces me cansa su manía paronomásica, pero no puedo olvidar la grandeza de "Tres Tristes Tigres", de "Un Oficio del Siglo XX", de "Arcadia todas las noches" y de casi la totalidad de "La Habana para un infante difunto", para no hablar de "Asi en la paz como en la guerra".

Entiendo totalmente tu disgusto con G.Caín. Lo respeto... Un amigo me contó además que Cabrera era insoportable en el trato personal, en fin...Pero "Tres tristes tigres" está ahí...Está.

Saludos cortazarianos de

Altazor

Empiezo a entender dijo...

;-)

Anónimo dijo...

La parte donde dice el homenaje y hasta el final, no es de Cabrera Infante, lo dijo Billy Wilder, quizá Guillermito se copió. Es del libro Nadie es perfecto.

Biscuter dijo...

Martín, diez años después veo el nombre del fotógrafo. Es Nickolas Muray,un húngaro que hizo muchas y estupendas fotos de actrices de su tiempo. Leí que fue amigo de Frida Khalo, a quien también fotografió.

Biscuter dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Biscuter dijo...

No recordaba (o no había leído) el comentario de "Anónimo". Es lamentable que su negación tajante ("...no es de Cabrera Infante")no haya estado acompañada de la prueba. Después matizó ("quizá Guillerminito se copió"). Claro, nadie es perfecto. Nada, tampoco, incluida la anonimia.