domingo, octubre 23, 2005

Otoño en París


Willy Ronis

El bello otoño de París, ese otoño que cantó Prevert inolvidablemente, está admirando ahora la vigorosa lozanía de un fotógrafo longevo (como muchos de los grandes fotógrafos), cuya obra se expone desde la semana pasada en el Hotel de Ville.

La ciudad se reconoce en esas fotos. La ciudad se renueva en esas fotos. La ciudad se hace ciudad en esas fotos. En ellas está toda la gente de la calle, las hojas muertas y las muchachas en flor. Está, en fin, el paisaje humano de esa obra maestra que es París.

El pequeño parisino va ahora en patineta por la calle.

3 comentarios:

Guy Monod dijo...

Esta ciudad que a nadie deja indiferente:

"París. Capital de Francia. Una puta mierda" (Clement, boxeador alsaciano)

"Una vez París, siempre París"
(Dr. Rojo, evocando la rue Morgue. Francófilo)

"La horrible aguja con su ojo nocturno por donde corre el hilo del Sena"
(Horacio Oliveira. Francofilófobo)

Para mí siempre París, aunque creo que eso opino porque no he estado mucho tiempo seguido ni he pisado un banlieue (aunque sí he tenido que hacer apnea para viajar en metro)

Y el pequeño parisino ahora es un argelino sin patineta que hace parkour

Altazor dijo...

La frase del Dr. Rojo es muy buena. Me recuerda una del autor de "París era una fiesta". Al final de su libro, Hemingway exclamó: "París no se acaba nunca". Varias décadas después, Enrique Vila-Matas titularía asi una estupenda novela donde relata cómo Hemingway liberó el bar del Hotel Ritz, cuando ya los alemanes andaban de capa caída.

Saludos,

Altazor

El pez dijo...

Qué bella fotografía.

¡Ah!... París