miércoles, enero 03, 2007

Una sextina



SEXTINA DE LA ARENA

Me habita en esta hora una extraña
sensación de duda. Es tal vez la
misma sensación que de sorpresa
me tomó una inolvidable tarde en
el diciembre del noventa. Sobre este
mismo sofá miraba feliz el cielo.

Extraña la sorpresa en este cielo,
dijo Lezama desde su extraña
y morosa obra barroca. Al Este
resuenan sus imágenes. Es la
oscura pradera que convida en
la efusiva tarde a otra sorpresa.

Esta vez he percibido la sorpresa
que llega desde un antiguo cielo,
desde una vieja trashumancia, en
seres que aún habitan la extraña
estación de los fulgores. Con la
arena y sus recodos del Este

han llegado. Sopla viento del Este
lejano, con su armonía, su sorpresa
verbal y sus silencios. Ensaya la
palabra idónea bajo el cielo,
la repite al ritmo de una extraña
melodía. Es una invocación en

clave solitaria. Unos hombres en
ella trazaron la noche del Este,
de la que conocen su grafía extraña,
pero nunca indescifrable. Sorpresa
no existe para ellos en el cielo,
(lo leen de memoria), sino en la

infinita y tenaz arena, en la
escritura efímera y viva, en
sus pasos invisibles. El cielo
y sus letras no son el Libro. Este
se encuentra, pleno y de sorpresa,
en una piedra, en la menos extraña.

Dijo Lezama: “Extraña sorpresa”,
leyéndola en el cielo de La Habana.
Otros en el Este leen: Piedra y Nada.

3 comentarios:

Tecnorrante dijo...

Impresionante (como siempre me han impresionado) esta sextina!!!

Recuerdo una tarea de un taller de literatura de unas noches en una tranquila casa de la más tranquila ciudad de Barquisimeto. Tarea inconclusa de mi parte.

Será que la concluyo y la posteo?

Abrazos.

Altazor dijo...

Gracias por ese comentario que me trajo a la memoria la época feliz de nuestro taller literario y, en particular, los momentos que le dedicamos al ejercicio febril de las sextinas.

Anímate a concluir la tuya. Fíjate que ésta mía la inicié el 31 de diciembre del 2004. Escribí dos estrofas y la dejé. Pasaron dos años para que retomara su escritura. Eso lo hice el pasado 31 y logré terminarla. Sigue siendo un ejercicio. Algún día revisaré con cuidado las varias que he escrito desde los añorados días del taller.

Un abrazo

Henry S. dijo...

Bravo!!